Skip to content

¿Qué es la lactasa? Diferencia con la lactosa y por qué baja

⚠️ Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un médico o dietista-nutricionista.

La lactasa es la enzima del intestino delgado que parte la lactosa, el azúcar de la leche, en glucosa y galactosa para que puedas absorberla.

No es lo mismo que la lactosa: la lactasa es la tijera y la lactosa, lo que se corta. En la mayoría de las personas del mundo la lactasa baja después de la infancia, y por eso existe la intolerancia a la lactosa.

¿Crees que te sienta mal la leche? Empieza por nuestra guía de la intolerancia.

Lactasa y lactosa: ¿es lo mismo?

No, aunque los nombres se parezcan. En química, el final «-asa» marca las enzimas: la amilasa parte el almidón y la lactasa, la lactosa.

Mucha gente mezcla además la intolerancia con la alergia, que no tiene nada que ver con la lactasa

Cuatro términos que se confunden

Lactosa, lactasa, intolerancia y alergia

Se parecen en el nombre, pero no son lo mismo: la alergia, por ejemplo, no tiene nada que ver con la lactasa.

Qué es, dónde está y qué pasa si falla la lactosa, la lactasa, la intolerancia a la lactosa y la alergia a la proteína de la leche.
Término Qué es Dónde está Qué pasa si falla
El azúcar y su enzima
Lactosa Azúcar El azúcar de la leche (glucosa + galactosa unidas) En la leche de los mamíferos y sus derivados No falla: es lo que se digiere
Lactasa Enzima La enzima que parte la lactosa Pegada a la pared del intestino delgado La lactosa llega entera al colon y fermenta
Dos problemas distintos
Intolerancia a la lactosa Digestiva Síntomas digestivos por tener poca lactasa En el intestino Gases, hinchazón y diarrea, según la cantidad
Alergia a la proteína de la leche Inmunitaria Reacción del sistema inmunitario contra las proteínas (caseína, suero) En el sistema inmunitario Ronchas, vómitos o dificultad para respirar, incluso con trazas

Por eso la leche sin lactosa no sirve si lo tuyo es alergia a la proteína de la leche: le quitan el azúcar, no la proteína.

¿Qué hace la lactasa y dónde se produce?

La producen las células que recubren el intestino delgado, sobre todo en su tramo central, el yeyuno. Están cubiertas de pelillos microscópicos, el llamado borde en cepillo, y la lactasa está anclada en ellos.

Cuando la lactosa pasa por ahí, la lactasa la separa en sus dos piezas, que sí atraviesan la pared del intestino y llegan a la sangre.

Si falta lactasa, la lactosa sigue su camino hasta el colon. Allí las bacterias la fermentan y producen gases, y la lactosa sin digerir arrastra agua: de ahí la hinchazón y la diarrea.

¿La lactasa es una hormona? ¿La fabrica el hígado?

No a las dos cosas. Una hormona viaja por la sangre para dar órdenes a otro órgano; la lactasa no viaja, se queda fija en la pared del intestino y hace un trabajo químico en el sitio.

Tampoco la fabrica el hígado ni el páncreas, que producen otras enzimas digestivas. La lactasa es cosa del intestino delgado.

¿Por qué dejamos de producir lactasa?

Porque es lo normal en los mamíferos. La lactasa sirve para digerir la leche materna, y después del destete el cuerpo reduce su producción. Lo raro, en términos de evolución, es seguir fabricándola de adulto.

Línea de tiempo

Tu lactasa, de antes de nacer a la edad adulta

Aparece en el embarazo, llega a su máximo al nacer y, en la mayoría de la gente, empieza a bajar después del destete.

  1. Semana 8 del embarazo

    Empieza a detectarse

    Sube despacio hasta la semana 34 y rápido hasta el parto.

    Nivel: sube
  2. Nacimiento

    Llega al máximo

    Es el momento de la vida en que más lactasa hay en el intestino.

    Nivel: máximo
  3. Desde los 2–3 años

    Empieza a bajar

    Así pasa en la mayoría de la gente del mundo. En buena parte de Europa, más tarde, incluso en la adolescencia.

    Nivel: baja
  4. Adulto no persistente

    Queda un resto

    En torno al 10 % de la lactasa que tenía de bebé.

    Nivel: ≈ 10 % del de un bebé

Fuentes: Labayen y Martínez (2003), Misselwitz et al. (2019), Heine et al. (2017)

Esa bajada no es una enfermedad ni se puede evitar: está escrita en los genes.

En la mayoría de los adultos no desaparece del todo: queda un resto pequeño, en torno al 10 % de la que tenía de bebé (según la revisión, entre el 5 y el 25 %).

Hay otra forma de perder lactasa, la secundaria: una gastroenteritis, una celiaquía sin tratar o la enfermedad de Crohn dañan el borde en cepillo, y la lactasa cae aunque tus genes la mantengan.

Suele recuperarse cuando se cura el intestino. Te contamos por qué la intolerancia puede aparecer de repente en adultos.

Lactasa persistente y no persistente: lo que dice tu ADN

«Persistente» es quien sigue produciendo mucha lactasa de adulto; «no persistente», quien la pierde tras la infancia.

La diferencia está en un interruptor genético. Junto al gen de la lactasa (LCT) hay otro, MCM6, que contiene una zona que la mantiene encendida o la apaga. En Europa, la versión que la deja encendida es una variante llamada −13910 T.

Esa variante empezó a extenderse hace unos 7.500 años entre pueblos ganaderos de Europa, que bebían leche. En África y Oriente Próximo hay otras variantes distintas que hacen lo mismo: la persistencia apareció varias veces por separado.

¿Cuántas personas dejan de producir lactasa en España?

Depende de cómo se mida. Por genética, cerca de 4 de cada 10 adultos tienen la versión que apaga la lactasa. El 40 % en una muestra representativa de Canarias (2010) y el 38 % en 940 adultos de la costa mediterránea (2011).

Con pruebas como la del aliento, los estudios españoles encuentran entre un 15 y un 40 % de adultos que absorben mal la lactosa según la región, tengan síntomas o no.

Ojo con el «68 %» o el «74 % de la población mundial» que repite casi todo internet. Sale de un metaanálisis de 2017 publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology.

La revista lo retractó en enero de 2025 porque sus resultados no son fiables, y aquí no lo usamos.

¿Cómo saber si tienes poca lactasa?

Hay tres vías, y cada una mide algo distinto:

  1. Prueba del aliento con hidrógeno. Es la habitual: tomas lactosa disuelta en agua y se mide el hidrógeno que expulsas durante unas horas. Si sube, la lactosa ha llegado al colon sin digerir.
  2. Test genético de la −13910. Dice si tu ADN mantiene la lactasa encendida, pero no cuánta tienes hoy ni si tendrás síntomas.
  3. Biopsia del intestino. Mide la actividad de la lactasa directamente, aunque normalmente solo se pide si ya te van a hacer una endoscopia por otro motivo.

Si tu familia viene de África o de Oriente Próximo, ojo con los test genéticos que solo miran la −13910. Allí la lactasa persistente se debe sobre todo a otras variantes, y el test puede decirte que no la produces aunque sí la produzcas.

Tener poca lactasa no te convierte en intolerante. Los síntomas dependen de cuánta lactosa tomes de golpe: la EFSA concluyó que la mayoría de quienes la digieren mal toleran hasta 12 g por toma con síntomas leves o ninguno.

Como referencia, un vaso de leche de 200 ml lleva unos 9,5 g.

Si sospechas que te pasa, mira qué prueba de intolerancia a la lactosa te conviene antes de quitarte lácteos.

La lactasa fuera de tu cuerpo: leche sin lactosa y pastillas

La misma enzima se usa en la industria. La leche sin lactosa se suele hacer añadiéndole lactasa, que parte el azúcar antes de que llegue a tu vaso: por eso sabe algo más dulce.

Lo explicamos en cómo se fabrica la leche sin lactosa.

Las pastillas aportan lactasa obtenida de hongos y levaduras, como Aspergillus oryzae o Kluyveromyces lactis. Actúan solo sobre la comida que tomas en ese momento.

Para elegir unas y saber cuándo tomarlas, tienes nuestra guía de qué pastillas de lactasa elegir y cómo tomarlas.

Si quieres ver la lactasa en una etiqueta, mira los ingredientes de cualquier lácteo sin lactosa. En el kéfir natural sin lactosa de Kaiku, por ejemplo, aparece «enzima lactasa» justo después de la leche, la leche en polvo y las proteínas de la leche.

Preguntas frecuentes

¿Tomar leche a diario hace que produzcas más lactasa?

No: la lactasa no sube por tomar más leche. Lo que sí puede cambiar es que las bacterias del colon se acostumbren a fermentar la lactosa, y algunas personas notan menos molestias con el tiempo. No lo fuerces si te sienta mal.

¿La lactasa sigue bajando con la edad?

No de forma brusca. La bajada genética ocurre sobre todo en las dos primeras décadas de vida, así que no explica que a los 40 la leche empiece a sentarte mal de un día para otro. En ese caso suele haber otra causa, como una gastroenteritis reciente: coméntalo con tu médico.

¿Las pastillas de lactasa hacen que tu cuerpo deje de producirla?

No: la lactasa de tu intestino no responde a cuánta lactosa llega ni a cuánta enzima tomas de fuera. Si un día dejas las pastillas, seguirás produciendo la misma que antes, porque eso lo marcan tus genes y el estado de tu intestino.

¿Los bebés prematuros tienen menos lactasa?

Sí: entre las semanas 26 y 34 de gestación, un bebé tiene cerca del 30 % de la lactasa de uno nacido a término. A diferencia del adulto, en el prematuro la alimentación sí acelera que madure, sobre todo con leche materna. Lo vemos en la intolerancia a la lactosa en niños.

Fuentes