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¿Tiene lactosa el queso? Guía completa por tipos (2026)

tiene lactosa el queso

⚠️ Este artículo es informativo. La tolerancia al queso varía según el grado de intolerancia individual. Si tienes dudas sobre qué puedes comer, consulta con tu médico o dietista-nutricionista.



¿Tiene lactosa el queso?

Sí, el queso contiene lactosa. Pero la cantidad varía enormemente según el tipo: desde prácticamente cero en los quesos muy curados hasta más de 4 g por 100 g en los quesos frescos.

La buena noticia para los intolerantes a la lactosa es que muchos quesos curados y semicurados tienen tan poca lactosa que la mayoría de personas con intolerancia leve y moderada los toleran sin síntomas, incluso sin necesidad de tomar pastillas de lactasa.

La regla general es simple y fácil de recordar: cuanto más curado y añejo es un queso, menos lactosa tiene.


Por qué el queso curado tiene menos lactosa que el fresco

Para entender por qué hay tanta diferencia entre un queso fresco y un manchego curado, hay que entender qué ocurre durante la maduración.

Cuando se elabora el queso, las bacterias lácticas que se añaden a la leche comienzan a fermentar la lactosa y convertirla en ácido láctico. Este proceso empieza en la cuba de cuajado y continúa durante todo el tiempo de maduración. Cuanto más tiempo madura el queso, más lactosa consumen las bacterias y menos queda en el producto final.

Además, durante el proceso de elaboración se separa el suero de la cuajada. El suero contiene gran parte de la lactosa de la leche original. Al eliminarse el suero, ya se pierde una cantidad importante de lactosa antes de que el queso empiece a madurar.

El resultado es que:

  • Un queso fresco (requesón, ricotta, queso de Burgos) conserva gran parte de la lactosa de la leche original: entre 2 y 4 g por cada 100 g.
  • Un queso curado de más de 6 meses de maduración tiene menos de 0,5 g por cada 100 g.
  • Un queso muy añejo (parmesano de 24 meses, manchego añejo, grana padano) tiene entre 0 y 1 mg por cada 100 g — prácticamente cero.

Tabla de lactosa por tipos de queso

Esta es la tabla más completa disponible en español con datos reales de contenido de lactosa por tipo de queso:

Tipo de quesoLactosa por 100 gTolerancia para intolerantes
Parmesano / Parmigiano-Reggiano0–1 mg✅ Excelente — prácticamente sin lactosa
Grana Padano0–1 mg✅ Excelente
Manchego añejo (>12 meses)0–5 mg✅ Excelente
Pecorino curado (>12 meses)0–5 mg✅ Excelente
Emmental / Gruyère<0,1 g✅ Muy buena
Cheddar curado<0,1 g✅ Muy buena
Idiazábal curado<0,5 g✅ Muy buena
Manchego semicurado (3–6 meses)0,5–1,5 g✅ Buena en cantidades normales
Manchego curado (6–12 meses)0,5–1,5 g✅ Buena
Gouda curado0,5–1 g✅ Buena
Cabrales1–2 g✅ Buena en cantidades moderadas
Camembert / Brie (DO)0,5–2 g⚠️ Variable — elegir con DO y bien curado
Mozzarella DOP de búfala0,5–1 g⚠️ Generalmente bien tolerada si es auténtica
Mozzarella industrial de vaca2–4 g⚠️ Puede causar síntomas
Queso feta0,5–1 g⚠️ Variable
Queso de cabra fresco0,5–1 g⚠️ Algo menos lactosa que el de vaca
Queso de Burgos2–4 g❌ Alto para intolerantes severos
Requesón / ricotta2–4 g❌ Alto
Cottage2–3 g❌ Alto
Mascarpone2–3 g❌ Alto
Queso crema tipo Philadelphia2–3 g❌ Alto
Queso fundido / en lonchas procesado3–5 g❌ Alto + aditivos problemáticos

Fuente: USDA FoodData Central; Veggie-Karma; Es Queso; NutriScan; datos de fabricantes DOP.

Cómo interpretar la tabla: los valores son orientativos y pueden variar según la marca, el tiempo de maduración exacto y el proceso de elaboración. La regla de los etiquetados es: si el queso tiene menos de 0,5 g de azúcares por cada 100 g en la información nutricional, es un queso con contenido de lactosa muy bajo, adecuado para la mayoría de intolerantes.


Quesos que los intolerantes pueden comer

Los mejores: curados y añejos

Parmesano / Parmigiano-Reggiano Con solo 1 mg de lactosa por 100 g, el parmesano auténtico es prácticamente libre de lactosa gracias a su proceso de maduración de al menos 12 meses (y hasta 36 en las versiones añejas). Es uno de los quesos más seguros para intolerantes. Importante: busca siempre el sello DOP «Parmigiano-Reggiano» en la corteza — las versiones industriales denominadas simplemente «parmesano» pueden tener menos tiempo de maduración y más lactosa.

Manchego curado y añejo El queso manchego con DO, especialmente en las variedades curado (mínimo 6 meses) y añejo (más de 12 meses), tiene entre 0,5 y 1,5 g de lactosa por 100 g. El manchego es uno de los quesos españoles mejor tolerados por los intolerantes a la lactosa.

Idiazábal Queso vasco-navarro de leche de oveja, ahumado y curado. Su proceso de elaboración y maduración resulta en un contenido de lactosa muy bajo. Bien tolerado por la mayoría de intolerantes.

Emmental y Gruyère Ambos quesos suizos tienen menos de 0,1 g de lactosa por 100 g gracias a su larga fermentación. Son excelentes opciones para cocinar (fondue, gratinados) sin preocupaciones por la lactosa.

Cheddar curado original El cheddar inglés auténtico, curado varios meses, tiene contenido de lactosa prácticamente nulo. Ojo con las versiones industriales muy procesadas, que pueden tener más lactosa.

Cabrales y quesos azules curados A pesar de su aspecto y sabor intenso, los quesos azules bien curados tienen un contenido de lactosa moderado-bajo (1–2 g/100g) y muchas personas con intolerancia moderada los toleran bien en pequeñas cantidades.

Una sorpresa: la mozzarella auténtica

La mozzarella industrial de vaca que se vende en supermercados tiene 2–4 g de lactosa por 100 g y puede causar síntomas. Sin embargo, la mozzarella DOP de búfala italiana auténtica tiene un contenido de lactosa significativamente menor (0,5–1 g/100g) gracias a las características de la leche de búfala y su proceso de elaboración tradicional. Si eres fan de la pizza y la caprese, busca siempre la versión de búfala con sello DOP.


Quesos que los intolerantes deben evitar

Quesos frescos: los más problemáticos

Los quesos frescos son los que más lactosa contienen porque no han pasado por un proceso de maduración que permita a las bacterias consumirla:

  • Queso de Burgos: 2–4 g/100g — muy habitual en España, pero problemático para intolerantes.
  • Requesón y ricotta: 2–4 g/100g — frecuentes en recetas de repostería y pasta. Sustitúyelos por queso crema sin lactosa.
  • Cottage: 2–3 g/100g.
  • Mascarpone: 2–3 g/100g — base de la tarta de tiramisú; usar versión sin lactosa si es posible.
  • Queso crema tipo Philadelphia: 2–3 g/100g — muy usado en recetas. Existe versión sin lactosa.

Quesos procesados: doble problema

Los quesos fundidos, en lonchas industriales y los «preparados de queso» tienen dos problemas para los intolerantes:

  1. Contienen entre 3 y 5 g de lactosa por 100 g.
  2. Llevan aditivos como leche en polvo, suero de leche y otros ingredientes lácteos añadidos que aumentan el contenido de lactosa respecto al queso natural del que parten.

Revisa siempre los ingredientes de los quesos procesados: si ves «suero de leche», «leche en polvo» o «proteínas de la leche» en la lista de ingredientes, el contenido de lactosa será más alto de lo esperado.


Cómo leer el etiquetado del queso para detectar la lactosa

En España, la legislación obliga a declarar los alérgenos (incluida la leche) pero no el contenido exacto de lactosa. Sin embargo, puedes estimarlo fácilmente mirando la tabla nutricional:

El truco del azúcar: En los quesos, prácticamente todos los azúcares que aparecen en la tabla nutricional son lactosa. Por tanto:

  • <0,5 g de azúcares / 100 g = queso con lactosa muy baja → generalmente bien tolerado
  • 0,5–2 g de azúcares / 100 g = queso con lactosa moderada → depende del grado de intolerancia
  • >2 g de azúcares / 100 g = queso con lactosa alta → evitar en intolerantes moderados y severos

La etiqueta «Naturalmente sin lactosa»: Algunos quesos curados llevan esta indicación, que significa que el proceso natural de maduración ha reducido la lactosa por debajo del umbral detectable (<0,1 g/100g). No es un sello oficial regulado, pero es una señal útil.

La etiqueta «Sin lactosa»: Indica que el queso ha sido tratado con lactasa para eliminar la lactosa o que se ha fabricado con leche sin lactosa. El contenido es <0,1 g/100g. Garantía total para intolerantes de cualquier nivel.


Quesos sin lactosa disponibles en España

Si tu intolerancia es severa o prefieres la máxima seguridad, existen quesos específicamente elaborados sin lactosa disponibles en los principales supermercados españoles:

Quesos sin lactosa en supermercados españoles:

  • Hacendado Sin Lactosa (Mercadona): queso tierno, semicurado y en lonchas sin lactosa. La opción más económica y accesible.
  • Président Sin Lactosa: queso brie y camembert sin lactosa. Disponible en Carrefour y grandes superficies.
  • Arla Sin Lactosa: queso en lonchas y queso crema sin lactosa.
  • Philadelphia Sin Lactosa: queso crema sin lactosa, muy útil para recetas.
  • Santa Lucía Sin Lactosa: mozzarella sin lactosa para pizzas y ensaladas.

Consejos para incluir queso en tu dieta con intolerancia

1. Empieza por los curados y añejos Si no sabes cuánto toleras, empieza con manchego curado, parmesano o idiazábal. Son los más seguros y los que casi todos los intolerantes toleran bien.

2. Controla la cantidad Incluso con quesos de lactosa muy baja, una cantidad excesiva puede acumular suficiente lactosa para causar síntomas. Una ración normal de 30–40 g de queso curado tiene menos de 0,5 g de lactosa — generalmente sin problema. Una tabla de quesos con 150 g de distintos tipos ya es otra historia.

3. Combínalo con una pastilla de lactasa si tienes dudas En comidas donde vas a consumir varios tipos de queso o en pizzas con mozzarella industrial, tomar una pastilla de lactasa antes puede evitar síntomas sin necesidad de renunciar al queso.

4. Cuidado con las recetas que usan queso fresco o ricotta Muchas recetas de repostería, pasta rellena y salsas usan queso fresco, ricotta o mascarpone como base. Sustitúyelos por sus equivalentes sin lactosa o por queso crema sin lactosa (Philadelphia sin lactosa).

5. En restaurantes, pregunta por el tipo de queso En pizzas, la mozzarella suele ser industrial (más lactosa). En platos de pasta, el parmesano o pecorino son mucho más seguros. En tablas de quesos, opta por los curados y evita los cremosos o frescos.

6. El queso de cabra no es automáticamente seguro Existe el mito de que el queso de cabra no tiene lactosa o que siempre se tolera mejor. La realidad es que los quesos frescos de cabra tienen un contenido de lactosa similar al de vaca (aunque con proteínas ligeramente diferentes). Solo los quesos de cabra curados tienen menos lactosa. Consulta nuestra lista de alimentos sin lactosa para más detalles.


Preguntas frecuentes

¿El manchego tiene lactosa?

Depende del tipo. El manchego fresco tiene lactosa relevante. El semicurado (3–6 meses) tiene 0,5–1,5 g/100g. El curado (6–12 meses) y el añejo (más de 12 meses) tienen prácticamente cero lactosa. El manchego añejo es uno de los quesos españoles más seguros para intolerantes a la lactosa.

¿La mozzarella tiene lactosa?

Sí, y aquí hay una diferencia importante según el tipo. La mozzarella industrial de leche de vaca tiene 2–4 g/100g y puede causar síntomas. La mozzarella DOP de búfala italiana auténtica tiene 0,5–1 g/100g y es mucho mejor tolerada. En casa y en el supermercado, busca siempre la versión de búfala con DOP.

¿El parmesano tiene lactosa?

El parmesano auténtico (Parmigiano-Reggiano DOP) tiene solo 1 mg de lactosa por 100 g — prácticamente cero. Es uno de los quesos más seguros para intolerantes. La clave es que sea auténtico: el «parmesano» genérico industrial puede tener menos maduración y más lactosa.

¿El queso de cabra tiene menos lactosa que el de vaca?

Solo si está curado. Los quesos frescos de cabra tienen una cantidad de lactosa similar a los de vaca frescos. La ventaja del queso de cabra es que sus proteínas son ligeramente diferentes y algunas personas las digieren mejor, pero eso no tiene que ver con la lactosa en sí.

¿Puedo comer queso en una dieta sin lactosa?

Sí, los quesos curados y añejos son aptos para la gran mayoría de las dietas sin lactosa. Si sigues una dieta sin lactosa estricta, opta por quesos certificados «sin lactosa» o por quesos curados con menos de 0,5 g de azúcares/100g en la etiqueta.

¿El queso fundido tiene más lactosa que el natural?

Sí, generalmente. Los quesos fundidos y procesados contienen leche en polvo, suero de leche y otras proteínas lácteas añadidas que aumentan significativamente el contenido de lactosa respecto al queso natural del que parten. Son de los peores para intolerantes.

¿Cuánto queso puedo comer si soy intolerante a la lactosa?

Con quesos curados (manchego añejo, parmesano, idiazábal, emmental), la mayoría de personas con intolerancia leve-moderada toleran 30–50 g por comida sin síntomas. Con quesos de lactosa moderada (mozzarella DOP, brie), limita a 20–30 g. Con quesos frescos, las personas con intolerancia moderada-severa pueden necesitar la versión sin lactosa o pastillas de lactasa.


Fuentes consultadas

  • Deng, Y. et al. Lactose intolerance in adults: biological mechanism and dietary management. Nutrients, 2015. Ver estudio
  • USDA FoodData Central. Base de datos de composición nutricional. Ver fuente
  • Misselwitz, B. et al. Lactose malabsorption and intolerance. United European Gastroenterology Journal, 2019. Ver estudio
  • Es Queso. Puedes comer queso aunque seas intolerante a la lactosa. Ver fuente
  • Cabesota. ¿Cuáles son los quesos sin lactosa? Ver fuente